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sábado, 4 de febrero de 2017

pues yo sí alcancé la felicidad (rape con guisantes, almejas y gambas)

Como sabéis, no le presto la suficiente dedicación que me gustaría a este blog al que tanto amo porque mi tiempo libre es escaso. Soy mujer trabajadora fuera y dentro (bueno, dentro mas bien poco) de casa, soy esposa y, sobretodo y, en mayúsculas, soy MADRE. Estos días está de actualidad la periodista Samantha Villar y su visión sobre la maternidad. Después de haber sido madre de mellizos ha escrito un libro realizando afirmaciones del tipo "Tener hijos es perder calidad de vida" "Yo no soy mas feliz que lo era antes" "Nadie te cuenta lo que es en realidad la maternidad y tomas una decisión equivocada" .... Luego profundizaré sobre todo esto, pero antes de nada, decirte que la decisión equivocada la habrás tomado  ... Parto de la base de que, desde mi humilde punto de vista, la felicidad completa como estado de ánimo no existe (sinceramente pienso que ni siquiera Amancio Ortega es feliz plenamente las 24 horas del día todos los días de su vida), pero si creo que  existan momentos de felicidad y, por supuesto, momentos de felicidad completa. He de decir, que yo si alcancé ese estado de ánimo en que la  persona se siente plenamente satisfecha por gozar de lo que desea . . . y lo alcancé varias veces en mi vida (y espero seguir alcanzándolo) . . .  cuando terminé mis estudios, cuando conocí al que es hoy mi marido, cuando empecé a trabajar, cuando me voy de viaje, cuando volví a trabajar después de dos años en paro (aquí), cuando estoy pasando unos días al lado del mar (ahora me acuerdo de lo de lo que me había pasado con dos turistas al lado del mar, aquí os lo había contado) o cuando me dijeron que mi tumor en el ovario era un teratoma benigno (aquí hablamos de ello) . . . en todas esas ocasiones alcancé la felicidad . . .pero  la felicidad completa, esos momentos y sentimientos que jamás voy a volver a experimentar,esa condición subjetiva de satisfacción y alegría, el cenit de la felicidad, lo alcancé dos veces . . . el 11 de junio del 2007 a las 4:30 de la madrugada (aquí os lo conté) y el 19 de Abril de 2010 a las 15:35 de la tarde (también os lo conté aquí), que fueron los momentos en los que tuve en mis brazos a mis precios@s hij@s por primera vez. A mi nadie me dijo nunca que la maternidad era un camino de rosas y que iba a vivir en una nube como los ángeles del anuncio del queso philadelphia, pero aun así yo decidí ser madre . . . porque a mi nadie me obligó, nadie me puso una pistola en la cabeza y me dijo "Ala, ponte a parir un par de hij@s" . . . no los tuve por que la sociedad lo demanda (ni que decir tiene que pienso que las mujeres que no quieren ser madre no tienen que serlo por el mero hecho de ser mujer) . . . los tuve porque así lo decidí . . . supongo que a ti tampoco, no se. Por tus palabras, lo único que se me ocurre es que, Samantha, no te ofendas, pero creo que tú no estabas preparada para la maternidad . . . Es un oficio muy duro pero muy gratificante a la vez, pero no todo el mundo quiere ejercerlo (que me parece estupendo) y tampoco todo el mundo está preparado para ello, y como ya te he dicho, creo que tu vas en este grupo . . . A mi nadie me dijo jamás que el parto era precioso (es mas bien un horror) y que el post parto es un estado zen (es una pesadilla dolorosa, asquerosa y todo lo que os imagineis que acabe en -osa, que parece que no tiene fin) , y, dudo mucho, que a ti te comentasen tal cosa . . . "Tener hijos es perder calidad de vida" . . . no se a que te refieres con eso . . . dejamos de salir de copas y de ir a cenar, correcto, pero haces otras muchas cosas que no hacías antes, por ejemplo, disfrutar de una preciosa mañana de domingo que yo antes no sabia ni que existían . . . Los tres primeros años de la vida de mi hijo mayor, a mi marido y a mi estuvieron a punto de contratarnos como actores principales en "The walking dead", porque mi pequeño no empezó a dormir seguido hasta los tres y medio, si ,si, tres años y medio, y había días, muuuuchos días, que parecíamos zombies recién llegados de Atlanta  . . . ¿Y que? . . . no duermes bien, cierto es, pero repito, ¿Y que? . . . Te puedo asegurar que eso se olvida y que el sueño se recupera, pero que una niña de seis años te diga "Que guapa estás mamá"(cuando te acabas de mirar al espejo y estas en esos dias que pareces Carmen de Mairena recién levantada, por las maravillosas retenciones que tenemos las mujeres de vez en cuando), o que un niño de nueve no se pueda poner a estudiar hasta que tú le des un abrazo de energía para coger fuerzas, compensa con creces pasar una época durmiendo regular. Comentas "Hay un relato único de la maternidad como estado idílico que no coincide con la realidad y estigmatiza a las mujeres" . . . yo no se de que clase de gente te rodeas o de si tú vives en un mundo paralelo a la realidad, porque lo de ver a madres recién paridas, guapas, con tipazo, estupendas y con cara de oso amoroso, pasa en las películas de antena 3 y a Pilar Rubio . . . el resto, estamos cansadas, con ojeras, irascibles y con las hormonas bailando la macarena . . . pero aun así a mi nadie me marco con un hierro candente en el culo que tenia que ser madre . . . lo elegí porque así lo deseaba yo y, por supuesto, mi compañero de vida . . . de no ser así, de no desearlo, no habría sido madre aunque sea mujer, fíjate tú . . . Para mi mis hij@s son lo mas importante, mi vida gira en torno a ellos, pero no por eso he perdido mi identidad, no deje de trabajar hasta dos días antes de dar a luz la primera vez y una semana antes la segunda (porque no es lo mismo estar embarazada la primera vez que cuando ya tienes a una personita que atender y no puedes espatarrarte en el sofá el tiempo que quisieramos), pero ya de eso, Samantha, de volver a embarazarnos ya  ni hablamos, no? . . . y ya para terminar, como he dicho al principio del post, soy muchas cosas en la vida, no solo madre, pertenezco a ese club llamado "malasmadres" que odia llevar a los niñ@ a los columpios, las reuniones de patio de colegio,  que hace tarde, mal y arrastras, el disfraz para la función  (como os conté aqui) que por otra parte jamás me perderé (aqui), que le salen mal las manualidades ( tambien os lo dije aqui), que se hace la dormida cuando se despiertan por la noche y que se toma una caña en una plaza antes de ir a un parque de bolas,pero mis hij@s, con los que me peleo quinientas horas diarias son mi motivación para alcanzar nuevas metas en la vida, yo si alcancé el ultimo escalón en la pirámide de la felicidad cuando pasé a llamarme mamá . . . Pues bueno, como mis hij@s son maravillosos y se merecen un gran plato y tú, Samantha, la verdad, es que también lo debes necesitar para recuperar todas esas fuerzas que has perdido, te dejo una deliciosa receta de rape que, ya que con tus hij@s no lo has logrado, te hará alcanzar la felicidad completa.

Rape con guisantes, almejas y gambas.

Ingredientes:
  • 4 rodajas de rape
  • 400 gr de almejas de Carril
  • 400gr de gambas
  • 400gr de guisantes
  • Una tostada de pan frito
  • Un puñado de almendras crudas
  • Un chorrito de vino blanco
  • Caldo de pescado
  • Un puñado de perejil
Se pasa el rape vuelta y vuelta por aceite y se reserva. En ese mismo aceite se fríen las gambas unos segundos y se reservan. Se hace un majado con el pan y las almendras y también se reservan. A fuego medio,  en el mismo aceite se ponen a cocer los guisantes añadiéndole el vino y un poco de caldo. Se reduce unos quince minutos-, se deja reposar cinco minutos y se añaden el majado y las gambas. Se deja reposar otros cinco minutos. Se añaden las almejas y se sube un poco el fuego. Cuando las almejas abran el plato está listo, se le añade el puñado de perejil y listo para servir. Antes de añadir las almejas probamos por si hace falta añadirle sal aunque probablemente no sea necesario.

rape con guisantes, almejas y gambas

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